Quien dialoga ama; y quien ama sabe dialogar. 

El diálogo es una comunicación amorosa. El hombre necesita dialogar; las personas hablan para que alguien las escuche y las comprenda, no se dirigen al vacío.  El verdadero diálogo sólo se da cuando se habla y se escucha. 


Comunicación en riesgo

En este tiempo de tanta tecnología está disminuyendo la habilidad para el diálogo profundo, personal y auténtico.  Las personas ya no hablan de lo que sienten, desean, anhelan; o de lo que las hace sufrir o les preocupa.

Da pena ver que, en muchas familias, la comunicación entre sus miembros se reduce a comunicar cosas sin importancia. 

Ya no sabemos cómo se siente el otro con quien convivo todos los días; me es más fácil comunicarme a través de un dispositivo móvil sin ver ni escuchar a mi interlocutor; es muy frecuente ver cómo los esposos, los padres y hermanos hablan de política, de deportes y de otros temas sociales, pero no logran una comunicación íntima de calidad.

niño escuchando simbolizando la comunicación

    Rescatar el diálogo

    Es urgente rescatar el diálogo, la verdadera comunicación de la familia, en especial con las personas que amamos, pues esta comunicación lleva al desarrollo de una personalidad equilibrada, sana y feliz; como afirma John Powel: “del diálogo nunca podemos salir con menos de lo que éramos, sino siempre con más. Vivir en diálogo con otra persona es vivir dos veces. Las alegrías se duplican gracias al intercambio, y las cargas se dividen por la mitad al compartirlas”.

    El ambiente familiar es el lugar donde viven gran parte de su vida las personas; la calidad de este ambiente depende mucho de la calidad de la comunicación. No siempre aprovechamos las oportunidades que esta comunicación nos ofrece para conocer mejor a nuestros hijos o a nuestra pareja, y compartir sus miedos y experiencias.  Esta comunicación es fundamental a la hora de estrechar lazos y mantener una relación de confianza y cariño con ellos.

    dos personas hablando a través de vasos

      10 Consejos para una sana comunicación

      Los diez consejos que algunos expertos en educación recomiendan para lograr una comunicación fluida con nuestros hijos son:

      1. Encuentra el momento y el lugar adecuado. Es muy frecuente que preguntemos a nuestros hijos qué tal les ha ido en la escuela al momento que estamos distraídos haciendo otras cosas. Así podemos dar la impresión de que no nos interesa la respuesta. Es mejor elegir otro momento para dedicarles el tiempo adecuado; por ejemplo, a la hora de la cena.

      2. Muestra interés y atención por lo que tus hijos te quieren decir. Muchas veces, para fomentar el diálogo es mejor no hablar, sino sólo escuchar. Cuando se sienten valorados y comprendidos, los niños ganan seguridad en sí mismos y mejora su autoestima.

      3. Ten paciencia y sé tolerante. A veces el diálogo no resulta fácil. Sobre todo durante la adolescencia, cuando tus hijos experimentan una serie de cambios físicos, psicológicos y de conducta que les hacen sentirse inseguros. En este momento, es indispensable mostrar respeto por sus cosas, por sus gustos, por sus problemas, y tratar de entenderlos.      

      4. Resuelve los conflictos con tranquilidad. No caigas en la tentación de alzar la voz o cerrar la puerta al diálogo. Si lo haces, te será más difícil restablecer la comunicación.

      5. Crea un ambiente positivo y de confianza.  Ésta será una manera que resultará más sencilla para que tus hijos sean sinceros y te expliquen sus experiencias y preocupaciones que viven en el día a día.

      6. Aprovecha los momentos en los que están todos juntos para platicar. La hora de la comida o la cena, o las actividades y paseos familiares, son perfectos para platicar e interesarte por su día o por sus amigos.

      7. Que tomen parte en las decisiones de la familia.  Es importante que sepan que tomas en cuenta su opinión; es bueno que les preguntes sobre cuestiones sencillas, como de qué color pintar una pared, o qué menú elegir para el fin de semana.

      8. Conoce los temas que les interesan: su equipo de Fútbol favorito, sus amigos, la música que les gusta, las series que prefieren, etc…

      9. No tengas temas tabús.  Habla sinceramente con tus hijos de temas que pueden ser embarazosos, como el sexo, drogas, violencia… De esta manera podrás trasmitirles valores.

      10. Pregúntales su opinión sobre temas de actualidad. Puedes favorecer el debate sobre películas o videos de YouTube. Ésta será una actividad que te servirá para conocer sus opiniones. 

      El Papa Francisco resume muy bien estos consejos en la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia: “El diálogo es una forma privilegiada e indispensable de vivir, expresar y madurar el amor en la vida matrimonial y familiar. Pero supone un largo y esforzado aprendizaje” (n. 136).

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