Colaborador: Francisco R. Casillas Martínez

Ubicado entre los ríos Lerma Santiago y San Pedro, la localidad de Sentispac, Nayarit, es considerada –una dentro de las tanta que existen en la Diócesis de Tepic– con mayor antigüedad, pues se tiene registro de que data del año 1530. 

Gobernado por el entonces Rey Ocelotl, Sentispac era una comunidad con varios habitantes provenientes de diferentes tribus indígenas, entre las cuales destacaban los Coras. Tal reinado era extenso en territorio, pues su jurisdicción abarcaba los poblados de Ixcuintla, Santiago, Tecomatlán, San Andrés, San Sebastián, Mexcaltitán, Acaxala, Ayotuxpan (hoy Tuxpan), Acatlán, Acaponeta y Huajicori.


Comunidad en todo su esplendor

En la investigación realizada por el arqueólogo nayarita Francisco Samaniega Altamirano –colaborador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)– se relata que en cuanto a la administración económica y política esta comunidad estaba en todo su esplendor, teniendo el rango de “Alcaldía Mayor”, algo similar a un ayuntamiento, pues Sentispac contaba con una estructura organizacional muy completa y que lamentablemente posterior a la llegada de los españoles se erradicó.  

El general Nuño Beltrán de Guzmán –quien comandaba al regimiento que venía a conquistar estas tierras– fue el autor de las sangrientas guerras para cumplir este cometido, pues además de conquistar este reinado llevó a cabo las luchas para conseguir varios lugares de esta misma región, como lo fueron San Blas, Acaponeta, Tecuala y otros tantos del occidente.

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Poblado desplazado y evangelizado

Por la ubicación cercana al río Santiago, y a causa de las fuertes inundaciones ocasionadas por el mismo, se dice que tuvo que cambiar del sitio de origen, pues según se lee en el libro “Santiago: río y costa”, del historiador Pedro López González, a mitad del siglo XVI el pueblo tuvo que ser desplazado. Cabe resaltar que por estas mismas fechas llega la evangelización a las tierras de la Costa de Oro por iniciativa de los frailes franciscanos; Fray Andrés de Medina, quien provenía de Xalisco, Nayarit, fue el encargado de esta encomienda.


Bajo el amparo de María

En 1569 se establece el convento de Nuestra Señora de la Asunción de Sentispac, siendo el primer guardián Fray Alonso de Bajadoz, convirtiéndose este lugar en cabecera religiosa, a cuya autoridad estarían sujetas las mismas localidades que en el régimen civil ya tenían, pues era el lugar idóneo y de fácil desplazamiento para la evangelización. 

A la llegada de los españoles y de los frailes franciscanos, los oriundos de esta comunidad iniciaron con una gran enseñanza religiosa en el mismo convento, del cual hoy en día quedan algunos vestigios de la construcción; no obstante, el templo que era el lugar de culto y que actualmente conocemos, inició su construcción a mediados del siglo XVII; un lugar de tamaño medio, de material de adobe y con cierto ornato propio de aquella época. 

Por esa misma época existía en la Iglesia de Sentispac una pintura de Nuestra Señora de la Asunción; un lienzo que se cree llegó con la misión franciscana y se dice que provocaba mucha devoción entre los feligreses de la región, pues según los escritos de Fray Antonio Tello –de los que aun se conservan algunos– protegía a los oriundos del lugar contra la mordedura de los murciélagos,

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pues con sólo tocar el lienzo los cristianos quedaban protegidos y curados de tal suceso.


Nuestra Señora de la Asunción

Por esa misma época llega a Sentispac la imagen que preside el retablo que hoy conocemos: María Santísima, en su advocación de Nuestra Señora de la Asunción, bella imagen de talla completa con rasgos finamente labrados en madera de una sola pieza y que datan del siglo XVII. No se sabe con exactitud de donde proviene; algunas versiones señalan que fue traída de Querétaro, regalo realizado por el trabajo y esfuerzo del gremio ejidal de esa población; otros dicen que es de origen español, versión más verídica, pues los rasgos que tiene la imagen coinciden con algunos de las otras imágenes que datan de la misma época y que fueron

 

elaboradas con el mismo material, pues se tiene conocimiento que por aquellos años en México las imágenes eran elaboradas con fibra de caña, además de que aún no se contaba con la técnica para labrar la madera tan detalladamente como está hecha la imagen de la Asunción.

La fiesta patronal a Nuestra Señora de la Asunción se lleva a cabo del primero al quince de agosto con Eucaristías, peregrinaciones y el rezo del Rosario; esta celebración ya tiene casi cien años de realizarse, y los hijos de este pueblo con fervor y agradecimiento a Dios festejan a María Santísima durante el quincenario.


Pueblo bendecido por Dios

Sentispac siempre fue un lugar de encuentro y de visita por grandes personajes, sobretodo de carácter religioso. En la misma investigación del INAH se encuentra que en 1586 salió de la Isla de la gran Canaria, en España, Fray Alonso Ponce, comisario de la orden de franciscanos, quien además de conocer a la Nueva España tuvo el interés de visitar el convento de Sentispac; su arribo fue el 20 de enero de 1587, un año después de su salida; al llegar fue recibido con una magnífica bienvenida. Se cuenta con el dato de que a la celebración eucarística asistieron Chichimecas y Coras; posterior a ello, el mismo fraile partió para visitar los conventos de Acaponeta, Jala y Ahuacatlán, aunque no se sabe con certeza si logró cumplir tal cometido.

Así también, en el año de 1604, el Obispo de Guadalajara, Jalisco, Mons. Alonso de la Moya y Escobar, estuvo presente en la cabecera de Sentispac, y en los poblados circunvecinos, para una visita a la feligresía; de igual manera, en 1709, el obispo Mons. Pedro Hipólito de la Parra, también visitó a la comunidad para una acción semejante.

El Obispo actual de nuestra diócesis, Mons. Luis Artemio Flores Calzada, hizo su visita pastoral en el paso mes de mayo,

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fecha memorable para los Sentispaquenses, pues desde la visita del obispo –que fue en el siglo XVIII– no se había tenido otro suceso oficial por una autoridad eclesiástica.


Riqueza agrícola y pesquera

Sentispac es un pueblo que actualmente pertenece al municipio de Santiago Ixcuintla, y a pesar de ser un reinado autónomo, en 1829 el Congreso del Estado de Nayarit eleva a Santiago Ixcuintla a categoría de Villa, y a las localidades circunvecinas como poblados, quitándole el rango que por antonomasia ya tenía.

Desde el año 1530 la población de Sentispac ha contado con unos cinco mil habitantes, aunque es de considerar que la población ha sido flotante debido a la necesidad de emigrar por los problemas económicos, y sobretodo de vivienda, que en esa época se daban, pues no fue hasta el año de 1921 cuando se establece a esta comunidad con la categoría de ejido, y que es cuando recobran un poco de estabilidad económica, pues la agricultura favoreció para el esplendor urbano y educativo. Es de reconocer que de todas las localidades pertenecientes al municipio de Santiago Ixcuintla, Sentispac es el lugar con más profesionistas en distintas áreas, y que esto se traduce en mayor impulso económico.


Lugar legendario digno de conocer

Entre aguas de esteros, manglares, palmeras y tabaco, encontramos a la Zona Costa de Oro del Estado de Nayarit, conocida así por la riqueza de su producción agrícola y pesquera. Sentispac es un lugar legendario y, como su toponimia lo señala, un lugar sobre las mazorcas de maíz, alimento característico de los mexicanos. Vale la pena adentrarse a conocer los orígenes de nuestra cultura y los rincones de nuestra Diócesis.

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