Colaborador: Pbro. José Avila Gallo

La fiesta de Halloween es conocida sobre todo en Estados Unidos y Canadá, y se celebra el 31 de octubre. Sin embargo, las costumbres del Halloween se pueden encontrar en fiestas similares de otras partes del mundo, por ejemplo, en nuestro país. Quizás tengan otro nombre, pero en el fondo tienen que ver con el mismo tema: el mundo de los espíritus, los muertos, las hadas, las brujas, incluso el Diablo y los demonios.

Tal vez nos parezca que el Halloween es sólo una oportunidad para divertirnos y echar a volar la imaginación; no obstante, los católicos tenemos que saber que esta celebración es peligrosa.


¿Por qué es peligrosa esta fiesta?

  1. Una enciclopedia sobre tradiciones estadounidenses explica: “Básicamente, el objetivo del Halloween es contactar con los espíritus, muchos de los cuales se dedican a intimidar o a asustar”. Tiene raíces paganas y están íntimamente relacionadas con el culto a los antepasados. Incluso hoy día, personas de todo el mundo las aprovechan para comunicarse con los supuestos espíritus de los muertos.
  2. La mayoría de la gente desconoce el origen pagano de los símbolos, las costumbres y los elementos decorativos de dicha fiesta, muchos de los cuales están relacionados con seres sobrenaturales y fuerzas ocultas.
  3. La fiesta de Halloween es una celebración antibíblica. La propia Biblia nos advierte: “Nadie entre los tuyos deberá [...] practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos” (Dt 18,10).
  4. Según el testimonio de algunas personas que practicaron el satanismo y luego se convirtieron al cristianismo, Halloween es la más importante fiesta para los cultos demoníacos porque se inicia el nuevo año satánico y es como una especie de “cumpleaños del diablo”. Es en esta fecha que los grupos satánicos sacrifican a jóvenes y especialmente a niños.
Imagen de calabaza sonriendo referente a Halloween
La mayoría de la gente desconoce el origen pagano de los símbolos, las costumbres y los elementos decorativos de dicha fiesta
Imagen en caricatura de varios santos católicos
Se recomienda a los papás vistan a sus hijos de santos en lugar de monstruos y personajes de terror.
  • 5 .- En Halloween los niños –y los no tan niños– se suelen disfrazar de seres horribles y temerarios, y van de casa en casa exigiendo “trick or treat” (truco o dulce). La creencia es que, si no se les da alguna golosina, los visitantes harán una maldad al residente del lugar. Hay quienes consideran que los inicios de esta costumbre están en la persecución que se hacía a los católicos en Inglaterra, donde sus casas eran presa de amenazas.

La santidad vence

En los últimos años ha ido en aumento la celebración alternativa del “Holywins” (la santidad vence), que consiste en disfrazarse del Santo o Santa favorito y participar la noche del 31 de octubre en diversas actividades de la parroquia, como Misas, vigilias, grupos de oración por las calles, adoración eucarística, canto, música y baile en “clave cristiana”.

Imagen de santos en forma de caricatura motivando al "Holywins"
El Holywins es una "fiesta" que motiva a vestirse de santo y asi "la santidad/lo bueno, vence"

El Papa Francisco, en su homilía del 11 de abril de 2016, comentó sobre las tácticas del demonio para tentar al hombre y alejarlo de Dios. “¿Cómo hace el demonio para alejarnos del camino de Jesús? La tentación comienza levemente, pero crece: siempre crece. Segundo, crece y contagia a otro, se transmite a otro, trata de ser comunitaria. Y, al final, para tranquilizar el alma, se justifica. Crece, contagia y se justifica”.

Lo mismo pasa con Halloween, al perder su sentido cristiano. Se comienza con golosinas, máscaras, disfraces que parecen atractivos y contagian, pero que a la larga fomentan el consumo del terror y termina fomentando valores contrarios a la fe.

Hay que saber que el valor verdadero de esta fiesta es celebrar “la vigilia de todos los santos”, que es lo que le da el sentido original a esta fecha para nosotros los católicos. No permitamos que la comercialización y las fuerzas contrarias a nuestra fe nos lleven a vivir cosas que, lejos de ayudarnos, ponen en riesgo nuestra felicidad y la de nuestra familia y, sobre todo, nuestra comunión con Dios y con su Iglesia. Recobremos nuestros valores para ser cristianos auténticos, aunque para ello tengamos que ir en contra del mundo y sus ideas.

halloween-o-santos-03

Celebremos, por tanto, el triunfo de Cristo sobre el mal; celebremos su santidad y la santidad de muchos hombres y mujeres que a lo largo de la historia han permanecido fieles a su fe y que ahora participan de la santidad de Cristo, con la esperanza de que algún día también nosotros seamos considerados santos entre los santos de Dios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *